TOMB RAIDER

Reino Unido-Estados Unidos, 2018 (118')
Título original: Tomb Raider. Director: Roar Uthaug. Producción: Graham King. Guion: Geneva Robertson-Dworet, Alastair Siddons. Fotografía: George Richmond. Música: Junkie XL. Montaje: Stuard Baird, Tom Harrison-Read, Michael Tronick. Intérpretes: Alicia Vikander (Lara Croft), Dominic West (Loed Richard Croft), Walton Goggins (Mathias Vogel), Daniel Wu (Lu Ren), Kristin Scott Thomas (Ana Miller), Derek Jacobi (Mr. Yaffe), Hannah John-Kamen (Sophie).

A principios de este siglo XXI asistimos al nacimiento cinematográfico de Lara Croft, personaje que ya había tenido un éxito arrollador en el mundo del videojuego. Aquella cinta (mala), que tendría una continuación (aún peor), ve cómo ahora se reinicia. Del mismo modo que pasó con Spider-Man (aunque en aquel caso la diferencia de tiempo entre original y reboot era menor), se pretende aquí darle un nuevo brío, un nuevo empuje a un personaje que en el cine (hay que ser sinceros) no ha tenido el éxito que buscaba.
Si bien las dos interpretes llegaban al personaje siendo veinteañeras y con un Oscar reciente a sus espaldas, hay una diferencia más que palpable entre la Lara Croft a la que dio cuerpo Angelina Jolie (nunca mejor dicho, aquellas primeras entregas se centraban sobre todo en explotar el físico de la neumática actriz) y esta que tiene los rasgos de la sueca Alicia Vikander. Recordamos el inicio de la original con Lara en una mansión, rodeada de criados, robots, tecnología punta, etc; muy distinta a esta Croft que huye de su apellido, que sobrevive en un Londres urbano como mensajera, recorriendo las calles en bicicleta y dándose de tortas en un gimnasio, llegando a duras penas a fin de mes, sin querer recurrir al dinero familiar y salir adelante por sí misma. ¿Mensaje feminista? Sí, pero no.
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Lara Croft se esfuerza por sobrevivir, decidida a forjar su propio camino. Hija de un millonario empresario que se reconvirtió en excéntrico aventurero tras el fallecimiento de su mujer para paliar su dolor, y que lleva años desaparecido, Lara se niega a hacerse cargo del imperio paterno, entendiendo que ello implicaría reconocer la muerte de su padre. Cuando un día recibe una pista del paradero conocido de su progenitor, decidirá dejarlo todo y poner rumbo a una isla perdida en el Mar del Diablo, cerca de Japón, donde se supone que está la tumba de la reina Himiko.
La primera hora de la película es bastante buena. Su vida por las calles de Londres nos presenta a una Lara más humana, mucho menos sexualizada que en la original, una mujer luchadora que se lleva más de un golpe del que se levanta magullada para seguir adelante. Tiene también dos fantásticas escenas de persecución (una en bicicleta y otra corriendo entre las barcas de un muy pobre puerto oriental). Sin embargo, una vez que Lara logra llegar a la isla, lo que vemos es convencional. Unas tramas y unos hechos que ya hemos visto antes y que, salvo honrosas excepciones, como la muy potente escena del avión accidentado, no sorprenden, y que únicamente se mantiene por el portentoso trabajo de Alicia Vikander.
tomb-raiderY es que el despliegue que demuestra la actriz es inmenso, no en vano se ha llevado cuatro meses de duro entrenamiento para ganar la musculatura necesaria para el papel. Y su talento interpretativo mantiene la película. El resto de personajes son planos y están a la sombra de Croft. Incluido el malo de la función, que no está a la altura. Del mismo modo, la dirección tampoco presenta a un director con personalidad propia, saliendo del paso de modo simplista.
Quizás, ese final que abre la puerta a posibles continuaciones, y que nos descubre a un villano que aquí apenas tiene presencia, dé paso a otros filmes donde sí haya más personajes de interés, más tramas fuertes que sean dignas de verdad.
Podría haber sido ésta una ocasión para enarbolar la bandera feminista, de no ser porque el de Lara es el único personaje femenino de entidad en toda la trama, y sólo mantiene dos conversaciones (breves) con otras mujeres en las dos horas (metraje excesivo, por cierto) que dura la película.